domingo, 8 de noviembre de 2015

De domingos y mantas eléctricas glamurosas.

Saludos, terrícolas.

Hoy es domingo y, como buen domingo, es un día de mierda.

Que no todos los domingos son así. Que sí. Que vale. Que a veces ocurre que existen buenos domingos en los que todo son unicornios, purpurina y arcoíris. A veces, incluso, hasta te ríes. Peeeeero para mí este domingo ha sido el del dolor cervical a tope de power, la desgana, la hostilidad y la fatiga.

Fear not, que el glamour no lo pierdo ni hasta muriendo del peor de los dolores y por eso he decidido presentaros a mi mejor amiga para estos momentos de auténtico fervor doloroso.

Gente del Multiverso, Mantica del Amor. Mantica, gente del Multiverso.

Es divina. Miradla cómo posa.

La compré el Lidl el año pasado pero no recuerdo exactamente el precio que tenía. ¿20€? ¿25€? ¿Dos millones? Who knows. El caso es que me hace la vida muuuucho mejor desde que la he conocido. Y hoy no me la he quitado de encima mientras descansaba entre limpiar, ordenar, teñirme el pelo y hacerme unos liftings faciales (porque es lo que tiene ser glamurosa). 

Pero vamos, que tampoco es mano de Lee Pace -que ya podía-. 

Ahora mismo la tengo encima y no soporto el dolor. También me pesa y eso hace que los hombros se resientan más. Aun por encima no encuentro ninguna postura en la que estar cómoda, por lo cual el único pensamiento que tengo es el de arrancarme el cuello y adiós problemas. Y para más inri voy y me pongo a escribir en el portátil encima de la cama y de cualquier manera. Pero yo a tope y sin frenos, que total para qué voy a hacerme las cosas más fáciles a mí misma. 

Estoy intentando tomármelo con filosofía aunque en realidad lo único que quiero es tirarme al suelo y patalear como una niña pequeña para ver si así consigo una tregua entre tanta hostilidad cervicálgica. Llevo un buen rato de estiramientos que no ayudan para nada y que harán que mi dolor sea el triple mañana. Y es todo fantabuloso. Maravilloso. Estupén. Asdfghjklñ. 

¿Cómo carajo voy a estar de buen humor cuando tengo algo ahí constantemente doliendo que no me deja vivir tranquila? Cuando digo que esto no se lo deseo ni a mi peor enemigo es por algo, eh. De verdad.

Pero nada, que yo me armo de valor y pongo toda mi energía en la sonrisa que saco a pasear aunque eso sea lo último que haga en esta vida. Deberían darme un premio o algo así. O dos. O decirle a Lee Pace de mi parte que me deje de hacerse de rogar, que es mi marido y que tiene que venir a darme masajes. Hombreyá y bastayá


El glamour. Y lo sabéis.




2 comentarios:

  1. No es LiPeis pero hace lo que puede con lo que tiene... ya le digo yo a LiPeis que se pase luego por tu habitación y te haga un masaje con aceites aromaticos o algo que pringue mucho. El resto proponselo tu que ya es terreno privado ;)

    Animo reina!!!!

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